¿Cuáles serán nuestros límites?

El deporte y el hombre

Una breve reflexión sobre nuestras limitaciones físicas y mentales como especie y sociedad.

En casa de mis padres se compraba una revista popular de divulgación científica, subproducto argentino de la Science. Allí recuerdo haber leído sobre el vertiginoso progreso de los deportistas que año a año rompían marcas casi trotando y se especulaba acerca de cuales serían sus limites. Eran los años ochenta —la época dorada de Ben Johnson, Reagan y el Apartheid— y hasta aquel momento, batir el récord de los 100 metros lisos era una rareza. ¿Un ejemplo claro?, para que Willie Williams bajara una centésima el tiempo del mítico Jesse Owens hubo que esperar nada menos que veinte años.

En aquella revista hablaban de que los limites de la humanidad lo pondrían los huesos y su densidad. Asafa Powel, medallista olímpico que corre 10 metros en menos de un segundo, descarga en el momento de salir, mas de 200 kilogramos sobre sus pies. En definitiva, que no podrían saltar mas alto, correr o nadar mas rápido sin que le explotaran los huesos en plena salida.

Mireia Belmonte. © Patrick Baz
Mireia Belmonte. © Patrick Baz

La nadadora olímpica alérgica al cloro Mireia Belmonte, tras colgarse su medalla dijo que estaba feliz pero muy cansada, que en los últimos metros le dolían las piernas y tenia unas ganas terribles de vomitar. Algo parecido comento Dong Hyun Im tras batir el récord mundial de tiro con arco, una disciplina que hasta hace unos días pensaba no podría practicarla un ciego. Que decir del señor Pistorius corriendo por un lugar en la historia olímpica… me olvidaba, sin piernas.

Pronosticar con bases científicas o sin ellas que no podemos hacer tal o cual cosa es ir contra la esencia del ser humano. Llegado el momento si los huesos comenzaran a explotar como el cielo en una de noche de San Juan, el ser humano se las arreglaría para correr con las manos o se las entablillaría con grafito… o que se yo… o que saben ellos.

Im Dong-Hyun actualmente ostenta el récord mundial individual de 72 flechas, establecido en 699 puntos, y también el de equipos de 216 flechas, fijado en 2087 puntos

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *