Andrea Fuentes Fache | Verboten Magazine

Andrea Fuentes Fache y la natación sincronizada

La deportista con mayor número de medallas olímpicas de la historia de España

La ex capitana del equipo español de natación sincronizada es la deportista con más medallas olímpicas de la historia de España

La ex capitana del equipo español de natación sincronizada

Andrea Fuentes Fache, es la deportista con mayor número de medallas olímpicas de la historia de España, tres de plata y una de bronce, sin contar las trece medallas en Mundiales y otras doce en Europeos. Esta catalana nacida en Valls hace treinta años es sin duda una de las grandes protagonistas de la historia de la natación y un referente mundial del deporte olímpico. Andrea Fuentes Fache, una grande de verdad.

Andrea Fuentes Fache | Verboten Magazine
Andrea Fuentes Fache | Verboten Magazine

-Sobre tu retiro dijiste que tenías que elegir entre tres minutos de gloria y ocho largos meses de entrenamiento, ¿podrías contarnos cómo era un jornada típica de entrenamiento?
-Por la mañana, desde las ocho, comenzábamos con una preparación física de una hora fuera de la piscina, luego una hora más dentro del agua, que consistía en natación o ejercicios con peso, y para terminar la mañana hacíamos coreografía o técnica hasta las dos. Luego descansábamos y por la tarde otras cuatro horas, también en el agua, repasando la técnica y mejorando la coreografía. Seis días por semana!

-En las pasadas olimpiadas la nadadora Ye Shiwen fue más rápida en la misma prueba que el medalla de oro y recordman Ryan Lochte. Esta niña china de 17 años contó que el gobierno la había seleccionado por sus manos grandes y otras características físicas que las hacían idóneas para nadar. Según tu opinión, ¿qué se necesita para triunfar en la natación sincronizada?
-Las extremidades largas ayudan mucho porque se hace más resistencia al agua y se aproveche más cada remada. Luego, un buen equilibro entre flexibilidad y fuerza, no hay que ser tan flexible como las gimnastas rítmicas porque demasiada curvatura de espalda, por ejemplo, te priva de tener un equilibrio en el agua para hacer posiciones en vertical y puede ser peligroso, porque quienes tienen mucha flexibilidad carecen de técnica o fuerza para poder sacar el cuerpo lo máximo del agua. Y por otro lado es necesario tener la mente bien amueblada, sucede que hay muchas nadadoras con talento pero que están desaprovechadas porque tienen una personalidad victimista o demasiado divina… En el sentido que hay que querer aprender siempre, y saber aguantar el sufrimiento sin dejarse llevar por las emociones o las sensaciones críticas.

Ha participado en los Juegos Olímpicos de Atenas 2004 quedó en 4ª posición en la modalidad por equipos. En los Juegos Olímpicos de Pekín 2008, logró junto a Gemma Mengual en la modalidad de dúo la medalla de plata, además de otra plata por equipos. En los Juegos Olímpicos de Londres 2012, participó en las dos pruebas olímpicas de natación sicronizada. En la modalidad de dúo, junto a Ona Carbonell, ganó la medalla de plata y en la modalidad por equipos, logró el bronce.
Ha participado en los Juegos Olímpicos de Atenas 2004 quedó en 4ª posición en la modalidad por equipos. En los Juegos Olímpicos de Pekín 2008, logró junto a Gemma Mengual en la modalidad de dúo la medalla de plata, además de otra plata por equipos. En los Juegos Olímpicos de Londres 2012, participó en las dos pruebas olímpicas de natación sicronizada. En la modalidad de dúo, junto a Ona Carbonell, ganó la medalla de plata y en la modalidad por equipos, logró el bronce.

-Tengo entendido que la meditación es una parte importante de tu vida, ¿cómo llegas a esta disciplina y qué te brinda deportivamente hablando?
-Muchas veces la presión nos hace desviar de donde mejor estamos. A veces la mente te lleva hacia el miedo o el arrepentimiento, entonces al meditar vuelves al momento presente y se va el miedo, y en tu mente no hay futuro ni pasado. Ahí es cuando uno no sufre y compite mejor. Una presión externa puede ser que te han dicho que en un futuro debes hacer tal o cual cosa… Si tú vas de cero en el momento presente, no piensas en todo lo que debe ocurrir o lo que podría pasar.

-¿La meditación es algo común entre los deportistas de elite?
-No lo es, y es una pena. Sí que hay mucho trabajo psicológico y trabajo de relajación, pero la meditación, así tal cual es, no es nada habitual. Es un tipo de trabajo que se hace más bien en oriente que en occidente, aunque ahora están empezando a usarlo aquí. Lo mismo sucede con la medicina alternativa y la occidental. La meditación no es muy conocida pero es un arma que a algunos les va bien y en otros casos no tanto.

A los 13 años ingreso al Centro Catalán de Tecnificación Deportiva en Barcelona y comenzó a trabajar bajo las ordenes de Bet Fernández, su primera entrenadora.
A los 13 años ingreso al Centro Catalán de Tecnificación Deportiva en Barcelona y comenzó a trabajar bajo las ordenes de Bet Fernández, su primera entrenadora.

-Si tuvieras que hacer un balance, ¿cuál crees que sería el mejor y el peor momento de tu vida deportiva?
-A nivel triunfos creo que el mejor momento fue tanto la medalla de dúo de Pekín como la de Londres, que fueron momentos de éxtasis en el sentido que se logra un máximo resultado en un momento importante. Eso sería como la culminación, cumplido el objetivo buscado. Luego hay un montón de momentos pequeños, buenos recuerdos, anécdotas de grupo que en su momento también fueron importantes. También, acabar una coreografía y saber que la gente tiene lágrimas en los ojos, esa sensación de haber hecho emocionar a la gente. Yo me quedo con todo eso.
Y acerca del peor…creo que el momento fue la retirada, sobre todo por las condiciones en que se produjo… Y algunas derrotas: en Shanghái perdimos la medalla del combo y en Melbourne también pesó. Esas derrotas me dejaron mal, pero para mí la retirada fue lo peor.
Lo que aprendí fue a hacer más lo que a mí me sale de adentro y no preocuparme por lo que otros piensen, porque hagas lo que hagas siempre a alguien le parecerá mal…

-Si tu hija te dijera que quiere dedicarse a la natación sincronizada, ¿qué le dirías?
-Le diría: ¡Dónde te haz metido! (risas) Y después le aconsejaría que solo siguiera en caso que lo disfrutara, porque muchas nadadoras de sincronizada, y esto también se da en muchos otros deportes, siguen por inercia y poca gente lo disfruta realmente. Los que lo hemos disfrutado tenemos la suerte de que nos ha marcado muy en positivo, pero hay gente, como se ha visto con los ocurrido con Ana Tarres, a la que la ha marcado en forma negativa. Entonces yo le diría, como mínimo, que eligiera un deporte que tenga su parte artística y que fuera consecuente con ello, que tendrá el deber de crear y aportar novedades al deporte porque por eso es un deporte artístico. Y sobre todo que disfrute, y si no lo hace que le diga adiós, que da igual la gloria y da igual todo lo demás.

".. nací el 7 de abril de 1983 con tres vueltas de cordón umbilical alrededor del cuello. Creo que fue ahí cuando empecé a practicar la apnea y se podría decir que fue ese mi primer contacto con la 'sincro'." Andrea Fuentes
“.. nací el 7 de abril de 1983 con tres vueltas de cordón umbilical alrededor del cuello. Creo que fue ahí cuando empecé a practicar la apnea y se podría decir que fue ese mi primer contacto con la ‘sincro’.” Andrea Fuentes

– Un deportista de tu nivel, cuando se retira, ¿recibe alguna ayuda o subsidio del Gobierno?
-La verdad es que no. Ahora yo estoy escribiendo artículos para El Mundo y en uno de ellos hablaba de que no recibimos ningún tipo de ayuda, como por ejemplo los presos, leí por ahí, sí la tienen cuando salen. Lo que sí cobras es por el año anterior en modo de becas, los resultados de este año los cobras el año siguiente, pero al final no te pagan el año, si lo dejas en enero ya está… Y eso sí que se podría arreglar. También está la opción de, si uno quisiera, hacerse autónomo, pero eso es algo que en la mayoría de los casos no saldría a cuenta porque se gastaría tal vez más de impuestos que lo que se percibiría. Y tampoco eso es algo sobre lo que nos den demasiada información. Ahora que me he retirado he hablado con muchos deportistas que sienten que nos han dejado como colillas en el suelo. Algo bueno es que, por ejemplo, en Sant Cugat está comenzando a trabajar el Servei d’atenció a l’esportista (SAE) haciendo un programa de ayuda para que el deportista cuando salga tenga unos estudios, pueda tener un futuro mejor cogido, y eso ayuda mucho en la transición en un nivel psicológico o de preparación, es una apoyo para entender que la vida sigue y de alguna manera te dan una mano para acompañarte adonde quieras ir, y esa es una ayuda muy importante, aunque a nivel económico no, esa es otra historia.

-Y la última, ¿llevas seis meses fuera del agua? ¿Cómo te está tratando la tierra firme?
-Son ocho en realidad, porque cuando lo dejé ya llevaba casi dos meses sin nadar. Y de momento me trata muy bien, he tenido algún bajón al principio, pero es normal dentro del proceso. Y luego, cuando me recompuse, me hice mucho más fuerte y la verdad es que he disfrutado mucho de redescubrir el mundo terrestre, que estoy empezando todavía porque cada día estoy descubriendo cosas que no había visto antes. Y me siento muy bien porque hay muchas cosas más de las que yo creía. Muchas veces los deportistas estamos en una especie de burbuja de la que te hacen creer que es única y es magnífica y luego sales y ves que fuera hay cosas iguales de magníficas. Lo que sucede es que, como se te acaba, tienes la obligación de estar siempre ahí, y la otra es que siempre lo que quieras hacer lo podrás hacer luego. Pero es muy grande el mundo aquí afuera…

Autor: Cristóbal Páez

Nació en Argentina a finales de los años setenta a orillas de la cordillera de Los Andes entre caña de azúcar, limones y una dictadura que ya despuntaba sus últimas locuras. Terminó la escuela como pudo y con 18 años se largo a viajar. Se unió a un circo en Buenos Aires, tocó el charango en las calles de Arequipa, comerció fósiles en el desierto de Atacama, vendió anillos en Rio y semillas para brujerías en La Paz. Llegó a la Europa de las vacas gordas y entre brindis y trasnochadas las vio adelgazar. El amor a las letras lo arrinconó en una de las esquinas de la vida, y con casi 34 años y la medida justa de rabia, fundó Verböten para escribir hasta morir o hasta que la tinta se acabe.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *