Àlvar Alonso Rosell, el ajedrez como forma de vida

Campeón Absoluto de España

En 2011, después de una larga lista de éxitos, se convertía por fin en el nuevo Campeón Absoluto de España. Álvar Alonso Rosell nos cuenta cómo vive y piensa un verdadero maestro del ajedrez.

Campeón Absoluto de España

Este joven ajedrecista catalán nacía en Figueras a finales de 1992, con ocho años de edad movía sus primeras piezas en un viejo tablero familiar y con doce ganaba el campeonato español en su categoría. En 2011, después de una larga lista de éxitos, se convertía por fin en el nuevo Campeón Absoluto de España. Álvar Alonso Rosell nos cuenta cómo vive y piensa un verdadero maestro del ajedrez.

-¿Recuerdas cuándo y cómo llegó el ajedrez a tu vida?
-Teníamos un tablero de marfil con unas figuras que siempre me había atraído la atención y sobre los ocho años aprendí a jugar con mi padre, y a los pocos meses ya estaba jugando torneos.

-¿Cuándo descubriste que eras bueno para esto?
-Di el salto con once años, cuando conseguí ganar a nivel provincial, comunitario y nacional y como guinda quedar quinto en el mundial para menores de doce años, fue donde vi que esto era un poco más que una simple afición.

-¿Podrías describirnos un día normal de tu vida? 
-Ahora, al estar a punto de terminar la carrera, no dedico mucho tiempo a estudiar ajedrez, ya que hay que invertir muchas horas, y a la vez no me gusta no centrarme exclusivamente en algo, cuando podía le dedicaba más tiempo, al menos un par de horas diarias, ya sea jugando online, estudiando por mi cuenta o con mi entrenador. Lo más importante es la constancia e ir haciendo un poco cada día, sé que suena muy como un tópico pero funciona.

-Además del ajedrez, ¿estás estudiando otra carrera?
Sí, actualmente estoy cursando cuarto de económicas en la Universidad de Barcelona. Es difícil de compaginar ya que te fatigan de la misma manera (mentalmente) y no sirve tanto como un desahogo de los estudios.

-¿A qué crees que se deben tus éxitos?
Insistencia, confianza, ganas. Visto en retrospectiva a veces me cuesta entender cómo alguien no puede mejorar más su nivel, porque tampoco me parece que haya hecho algo muy especial para llegar donde he llegado. Lo que considero clave es la persistencia, estar siempre que se pueda jugando o entrenando y yo tuve la suerte, al estar en Catalunña, de poder jugar casi cada fin de semana cuando empecé. Siempre me han gustado mucho las mates y relaciones lógicas, pero siempre es difícil definir si esas cualidades han mejorado mi ajedrez o si el ajedrez me ha hecho mejor en mates.

-Me considero un aficionado del ajedrez pero jamás pude ganarle una partida a mi ordenador. Jugar contra el ordenador, ¿te sirve como práctica? 
-En general los programas que vienen por defecto en los sistemas operativos son relativamente fáciles de ganar, los que yo utilizo en cambio son prácticamente invencibles. Aprovechan mucho más la potencia del ordenador (lo saturan) y calculan con una profundidad inigualable, su frío cálculo supera con creces el juego racional, lógico y estratégico de los jugadores profesionales. No sirve mucho a la práctica, a mí personalmente me deprime un poco ese grado de perfección y es bastante frustrante. Puede ser útil para pensar más en términos de cálculo y perder miedos y dogmas que te restan a la hora de analizar una posición. Por ejemplo, si tu rey puede quedar muy expuesto, aunque obtengas alguna ventaja material, siempre habrá cierto rechazo para arriesgarse a entrar, estos dogmas lastran a los jugadores.

 El ordenador Deep Blue fue creado por IBM para jugar al ajedrez en 1996. Fue la primera maquina que venciera a un vigente campeón del mundo: Gary Kaspárov. Sin embargo el resultado final sería 4-2 a favor de Kasparov. La siguiente versión, Deeper Blue lograría vencerlo por fin en 1997 por 3½-2½. (AP Photo/George Widman)
El ordenador Deep Blue fue creado por IBM para jugar al ajedrez en 1996. Fue la primera maquina que venciera a un vigente campeón del mundo: Gary Kaspárov. Sin embargo el resultado final sería 4-2 a favor de Kasparov. La siguiente versión, Deeper Blue lograría vencerlo por fin en 1997 por 3½-2½. (AP Photo/George Widman)

-¿Han mejorado los ordenadores en este aspecto?
-Hace algunos lustros se les podía disputar la hegemonía, pero ahora con el nivel de software que hay no hay manera de hacerles sombra, nos han superado con creces y no creo que haya vuelta atrás. El cálculo frío del metal es difícil de contrarrestar.

-En el plano económico, ¿es rentable jugar al ajedrez? 
-No es muy rentable. Si te lo montas bien, organizando clases, con buenos contactos y siendo colaborador en revistas puedes vivir bastante bien, pero el hecho de que requiera que ganes torneos y resultados hace difícil el dedicarse. Una mala racha puede dejarte sin nada. Por eso preferí hacer una carrera.

¿Recibes algún tipo de ayuda del gobierno?
-Recibo ciertas ayudas de las federaciones de ajedrez, hasta el año pasado había estado en un centro para deportistas becado por la federación española.

-Los jugadores de fútbol un día antes de cada partido requieren ciertos cuidados, comida, sueño y por supuesto motivación. Tú como jugador de ajedrez, ¿cómo vives las horas previas a una fecha importante?
-Estar fresco mentalmente es muy importante, ir bien descansado, con las horas de sueño necesarias y bien alimentado. Dependiendo del horario en que se dispute la partida actúo de distinta manera. No creo que sea tan relevante el hecho de cómo te prepares, mientras estés fresco. Por ejemplo, cuando gané el campeonato de España Absoluto en 2011, mi día a día era despertarme a las dos, comer, preparar un poco la partida, descansar y a las ocho de la noche jugar. Como acababa a la una o así, prefería dormir bien y descansar a hacer algo de deporte por la mañana. También he hecho otros tipos de horarios pero es difícil determinar qué va mejor, ya que hay muchos factores, la clave es siempre ir con la mente despejada y sin cansancio acumulado.

-Y para terminar, ¿un consejo para los que recién comenzamos a jugar?
-Jugar y jugar y jugar. Si quieres mejorar, juega todo lo que puedas. Si te enseñan, no aceptar las cosas porque te las digan, hasta que no entiendas el porqué no dejes de preguntar, ya que sino luego estos dogmas te lastrarán. Sobre todo disfrutar, no amargarse u obsesionarse, ¡no deja de ser una afición y una manera de conocer a gente genial y visitar muchos sitios!

Autor: Cristóbal Páez

Nació en Argentina a finales de los años setenta a orillas de la cordillera de Los Andes entre caña de azúcar, limones y una dictadura que ya despuntaba sus últimas locuras. Terminó la escuela como pudo y con 18 años se largo a viajar. Se unió a un circo en Buenos Aires, tocó el charango en las calles de Arequipa, comerció fósiles en el desierto de Atacama, vendió anillos en Rio y semillas para brujerías en La Paz. Llegó a la Europa de las vacas gordas y entre brindis y trasnochadas las vio adelgazar. El amor a las letras lo arrinconó en una de las esquinas de la vida, y con casi 34 años y la medida justa de rabia, fundó Verböten para escribir hasta morir o hasta que la tinta se acabe.

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