Entrevista a María Eugenia Farías. El origen de la vida

Estromatolitos

Una charla magnífica con la bióloga argentina sobre las claves del origen de la vida y el papel de la ciencia en la sociedad.

Bióloga argentina, doctora en microbiología y jefa del Laboratorio de Investigaciones Microbiológicas de Lagunas Andinas. Cuenta con más de cuarenta publicaciones científicas en revistas internacionales entre las que destacan Applied and Enviromental Microbiology o en el Journal of Geophysical Resarch.
La Dra. Maria Eugenia Farías no solo encontró una de las claves para entender el origen de la vida sino también trazó a mano los caminos para acercarnos a la ciencia de una manera única, sencilla y comprometida.

-¿Podrías contarnos qué son y qué papel desempeñan los estromatolitos en este planeta?
-Los estromatolitos son asociaciones de algas microscópicas con bacterias que, al precipitar minerales, dejan un registro fósil en forma de roca. Éstos jugaron un papel de vital importancia en el desarrollo de la vida hace 4.000 millones de años, en el origen de la tierra. El planeta presentaba entonces una atmósfera con muy poco oxígeno, donde prevalecía el amoníaco, el dióxido de carbono, etc. Lo que hicieron los estromatolitos, básicamente, fue crear la fotosíntesis en abundancia y liberar oxígeno, primero en los mares, después en la atmósfera, y así, volver ese planeta que tenía gases irrespirables, desde nuestro punto de vista, en uno con oxígeno. A partir de este punto la vida cambió, pasó a depender del oxígeno, éste permite obtener energía de forma más eficaz que cualquier otro gas. Al mismo tiempo, el oxígeno liberado formó la capa de ozono, impidiendo la entrada de la radiación ultravioleta.

Micrografías electrónicas de estromatolitos y bacterias Sphingomonas, algas y minerales en su interior. (foto: Dr. María Eugenia Farías)
Micrografías electrónicas de estromatolitos y bacterias Sphingomonas, algas y minerales en su interior. (foto: Dr. María Eugenia Farías)

-Desierto, temperaturas extremas, difícil acceso, uno no llega allí por casualidad. San Antonio de los Cobres es un lugar complicado. ¿Andabas a la búsqueda de extremófilos o te cruzaste con ellos por casualidad?
-San Antonio de los Cobres fue apenas el punto de partida, donde encontramos estromatolitos y microbiolitos  fue mucho más lejos. En esos lugares las distancias no se miden por kilómetros sino por tiempo, debido a las características del terreno. El lugar en cuestión, Socompa, está a dos días en 4×4 de San Antonio de los Cobres.
Todo comienza cuando vuelvo de España en 2001, abrí una nueva línea de investigación que fue la “Exploración de la microbiología en ambientes extremos” y empezamos a trabajar en las lagunas andinas, éstas están situadas a 3.600 mts. sobre el nivel del mar en la región conocida como La Puna, un desierto de altura. Al ambiente desértico se le suma alta concentración de sal, de arsénico, exposición a radiación ultravioleta, cambios extremos de temperatura y oligotrofia, es decir, nada que comer, las bacterias que viven allí deben fabricar su propia comida a partir de la luz. Todas estas condiciones son muy parecidas a las que hubo en la tierra primitiva y relativamente parecidas a las que se están encontrando en Marte. En 2009 descubrimos estromatolitos en la Laguna Socompa, mientras estudiábamos las características de las bacterias que vivían en la laguna.

La Dr. María Eugenia farías tomando muestras en Laguna Diamante dentro de un volcan a 4.650 mts de altura.
La Dr. María Eugenia Farías tomando muestras en Laguna Diamante dentro de un volcan a 4.650 mts de altura.

-Te metiste literalmente a escarbar en el jardín de la omnipresente minera canadiense Barrick Gold, que cuenta, como si fuera poco, con el ex-presidente español J.M. Aznar como asesor estrella. Esta es una batalla que nadie quiere pelear y pocos pueden ganar. ¿Por qué seguiste adelante?
-No estoy segura que sea la minera Barrick, esa zona está asentada sobre una reserva de agua muy importante,  en aquel momento estaban haciendo perforaciones para extraerla para el uso de la minería. Actualmente tengo restringida la entrada a la zona.

-¿Por las perforaciones?
-No, hay una cuestión rara. El gobierno de la provincia de Salta divide su territorio en tres zonas, la verde: turismo, la más importante y se cuida muchísimo. La amarilla: de producción agrícola y ganadera. La roja: sin ningún interés puntual y liberada desde el punto de vista ambiental. La Puna, donde trabajamos, es una zona roja. En estos momentos Argentina está atravesando el boom de la minería, con un interés especial sobre el litio. En estos momentos no hay un cm2 de La Puna que no esté concesionado para exploración minera. Mi hipótesis es que si continuamos nuestro trabajo y seguimos revalorizando científicamente la zona, es posible que las extracciones de litio, oro o boro se vean demoradas y afectadas. Lo que me llama la atención es que jamás tuve ningún problema con empresas privadas, siempre fue con el gobierno. Da la impresión de que protegen a las mineras. Hemos encontrado algo que hasta ahora no estaba contemplado como un valor, un patrimonio. En el proceso de lograr que se reconozca lo valioso del descubrimiento es donde estoy encontrando muchos inconvenientes. Por ahora, solamente de parte de los gobiernos provinciales.
En estos momentos no puedo decir nada en contra de las mineras pero sí en contra de las autoridades.

La Dr. María Eugenia Faríasse recibió de bióloga en el año 1992 en la UNT. Se doctoró en microbiología cuatro años más tarde en la misma universidad y realizó el posdoctorado en Madrid. Volvió a Argentina con un plan del CONICET de repatriación de científicos.
La Dr. María Eugenia Faríasse recibió de bióloga en el año 1992 en la UNT. Se doctoró en microbiología cuatro años más tarde en la misma universidad y realizó el posdoctorado en Madrid. Volvió a Argentina con un plan del CONICET de repatriación de científicos.

-Cuando Darwin declaró en El Origen de las Especies que estábamos emparentados con los monos, la sociedad británica por aquel entonces puso el grito en el cielo y ni hablar de la iglesia. Plantear con bases científicas sólidas que la chispa de la vida es tan solo una bacteria que viaja de planeta en planeta polinizando el universo te habrá, como poco, costado más de una sobremesa acalorada. ¿Algún episodio que recuerdes?
-La verdad que todo lo contrario, la repercusión fue positiva. Creo que están pasando cosas interesantes en el país en estos momentos. No todo es reality shows ni programas del corazón, la gente está interesada en algo más.

-Que hayan publicado tu trabajo en la revista Nature supuso un punto de inflexión en tu carrera a nivel mediático. Aunque supongo, no siempre fue todo tan glamuroso. . ¿Qué tan difícil es ser un científico?
-Es totalmente lo opuesto a lo que fue serlo quince años atrás, no es la panacea pero hay decisión política de apoyar a la ciencia. En 2001 para hacer rayos X a mis muestras las tenía que mandar a los EE.UU. o si debía hacer una secuencia de ADN, las empaquetaba y a Corea, hoy…lo hago a diez calles de mi despacho. Lo mejor no es solo que haya salido el dinero para comprar estas máquinas sino que se invirtió en la capacitación del personal para manejarlas. Al día de hoy somos cerca de novecientos científicos repatriados…eso es lo que está pasando ahora.

-El banco español BBVA, según la revista Fortune, es una de las quinientas empresas más poderosas del planeta. La Fundación BBVA apoya tus trabajos económicamente. ¿Los subsidios piden algo a cambio?
– A ver, el 90% de mi financiación proviene del Estado. Hasta ahora nunca me han pedido nada a cambio.

-¿Tendrían los estromatolitos alguna explicación práctica?
-Si, muchísimas, imagina que dentro de un estromatolito tienes miles de millones de bacterias compitiendo por un recurso escaso, esa competencia es una guerra química sin cuartel que genera compuestos excepcionales, que podrían servir como antibióticos o antitumorales por dar algunos ejemplos. Como dije antes, los estromatolitos viven bajo una gran radiación ultravioleta y producen químicas que sirven como filtros solares. Conviven con metales pesados y gases letales y son capaces de transformarlos. En estos momentos estamos desarrollando un sistema para bio-remediar aguas contaminadas cultivándolos artificialmente en el laboratorio.

-Hablando de estromatolitos de laboratorio ¿qué hay de cierto en que a tres de ellos los bautizaste con los nombres de tus hijos?
-Jajajjaj…¡sí!

-En la fantástica charla que diste en TedX Rio de la Plata haces referencia a tus comienzos como científica y a los conflictos religioso-espirituales que esto te genero. Qué libro le regalarías a un niño ¿Cosmos de Carl Sagan o la Biblia?
-(silencio) Cosmos por supuesto, creo que somos una generación de científicos hijos de Cosmos, si alguien se tomara el trabajo de ver cómo aumentó la tasa de inscripciones en las universidades de ciencias después de la serie de Carl Sagan se llevaría una sorpresa.

-Y hablando de divulgación científica, tengo entendido que no son estrellas en su medio.
-Bueno, los divulgadores científicos son mal vistos por sus propios colegas, antes más que ahora, quizás porque en el proceso de divulgación uno debe adecuar términos, conceptos hasta un punto donde se roza la inexactitud.  Lo más importante, y esto está directamente relacionado con los procesos de conservación, es que un lugar en cuestión se va a preservar y cuidar solamente si la gente conoce su valor, y para eso deben entenderlo. El cacique de Tolar Grande, la zona donde nos movíamos, un hombre de la tierra, con las limitaciones académicas de un lugar como la Puna, dijo algo con respecto a los estromatolitos que resume esta situación y me pone la piel de gallina: Nosotros antes no lo sabíamos, ahora lo sabemos.
Que una de las grandes publicaciones científicas internacionales llegue a un cacique que vive a dos días de la ciudad más cercana, eso no tiene precio.

Don Julio Cruz, cacique coya de Tolar Grande. El origen del pueblo colla remonta a finales del siglo XII, en el ocaso del Imperio Tiahuanaco, en torno al lago Titicaca, en Bolivia.
Don Julio Cruz, cacique colla de Tolar Grande. El origen del pueblo Colla se remonta a finales del siglo XII, en el ocaso del Imperio Tiahuanaco, en torno al lago Titicaca, en Bolivia.

-Cómo fue la experiencia con la comunidad indígena?
-Tolar Grande es el pueblo más cercano al volcán Llullaillaco, considerado sagrado por los Incas. Uno de sus rituales era momificar a sus muertos y enterrarlos en la cima de estas “montañas sagradas”. En el 2004 unos científicos de la National Geographic desenterraron tres momias incas con la intención de llevárselas a los EE.UU., tras muchas vueltas,  las momias, actualmente están en un museo de la provincia de Salta.
Estas momias eran parte de las ceremonias incaicas, parte de su cultura y legado, imaginemos por un momento que los musulmanes entran al Vaticano y deciden llevarse los restos de San Pedro alegando que son de interés científico, para más tarde exponerlos en sus museos. ¿Cómo reaccionaría la comunidad cristiana? Bueno…eso es exactamente lo que se hizo con las momias del Llullaillaco, se irrumpió en ese lugar sagrado sin consultar nada ni a nadie de los que vivían y aún vive allí. Entonces, en ese contexto unos años después,  llegamos nosotros y ellos fueron los primeros en enterarse de nuestro trabajo, antes que nadie.
En cada expedición pedimos permiso a la Pachamama (madre tierra) y el cacique en persona dirige los rituales. Hay un respeto profundo a los dueños de esas tierras y a lo que hay en ellas. Creo que fue esencial para que toda esta historia haya prosperado de la manera que lo hizo.

-Y por ultimo María Eugenia, algún consejo para el estudiante y futuro científico, para ese que tarde o temprano chocará contra toneladas de papeleo, la necedad y falta de miras de gobernantes e intereses mezquinos.
-Tengo 44 años, entré de becaria en el CONICET a los 23 años, bue…y en medio tuve tres hijos (risas), tengo la sensación de haber entrado en una vorágine de estudio y esfuerzos que duró casi 20 años, fueron años difíciles. La ciencia es una cuestión de vocación pero lo más importante, repito, lo más importante es cuidar la creatividad. Serrat canta el poema de Benedetti, Defender la alegriá. Yo agregaría, defender la creatividad, defenderla de la burocracia, la mediocridad, el exitismo y el desaliento. Y sobre todo defenderla de la sociedad. Nacemos creativos y si nos descuidamos vamos perdiéndonos por el camino y terminamos siendo parte de un sistema que nos come.

El Cerro Galán es una caldera volcánica ubicado en el departamento Antofagasta de la Sierra, provincia de Catamarca, Argentina. Su boca mide 34 km de norte a sur y 24 km de este a oeste. Por sus dimensiones es el mayor del mundo.
El Cerro Galán es una caldera volcánica ubicado en el departamento Antofagasta de la Sierra, provincia de Catamarca, Argentina. Su boca mide 34 km de norte a sur y 24 km de este a oeste. Por sus dimensiones es el mayor del mundo.

Autor: Cristóbal Páez

Nació en Argentina a finales de los años setenta a orillas de la cordillera de Los Andes entre caña de azúcar, limones y una dictadura que ya despuntaba sus últimas locuras. Terminó la escuela como pudo y con 18 años se largo a viajar. Se unió a un circo en Buenos Aires, tocó el charango en las calles de Arequipa, comerció fósiles en el desierto de Atacama, vendió anillos en Rio y semillas para brujerías en La Paz. Llegó a la Europa de las vacas gordas y entre brindis y trasnochadas las vio adelgazar. El amor a las letras lo arrinconó en una de las esquinas de la vida, y con casi 34 años y la medida justa de rabia, fundó Verböten para escribir hasta morir o hasta que la tinta se acabe.

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