Leo Caillard

Eratóstenes, una sombra y el mundo cambió para siempre

La tierra, un palo y su sombra.

De niño, Carl Sagan hizo que me preguntase quién, y más importante aún, cómo se había calculado la distancia a la Luna o a Marte; el peso de la Tierra, la velocidad de la luz o la temperatura del Sol. Porque por aquel entonces, de lo que sí estaba seguro, era de que no se podía poner a nuestro planeta en una balanza ni enchufarle un termómetro al Sol. Hubo que calcularlo, pero ¿cómo?

Carl Sagan y Eratóstenes

Parece ayer cuando leía en las páginas de Cosmos, aquel imprescindible libro de Carl Sagan, cómo un individuo, dos mil años atrás había logrado calcular la circunferencia de la tierra con un margen de error de apenas unos cuantos kilómetros. Recuerdo que el capítulo en cuestión te proponía si eras capaz de contrastar o rebatir las cifras del famoso matemático con sólo elementos de uso común de un hogar medio. La invitación era tentadora, así es que acepte en silencio el desafío. Al cabo de unos poco minutos me di cuenta de dos cosas: la primera, la tierra era inmensa; la segunda, mi imaginación no lo era en absoluto.

Eratóstenes | Verböten Magazine
Eratóstenes nació en Cirene en el año 276 a.C. Astrónomo, historiador, geógrafo, filósofo, poeta, crítico teatral y matemático. Moriría de hambre por su propia voluntad en el año 194 a.C.

Quién calculo qué

Además de mi triste descubrimiento personal, el desafío de Carl Sagan  hizo que me preguntase quién y más importante aún, cómo se había calculado la distancia a la Luna o a Marte; el peso de la Tierra, la velocidad de la luz o la temperatura del Sol. Porque por aquel entonces, de lo que sí estaba seguro, era de que no se podía poner a nuestro planeta en una balanza ni enchufarle un termómetro al Sol. Hubo que calcularlo, pero ¿cómo?

En guerra con los números de Eratóstenes

Personalmente aún sigo en guerra con los números de Eratóstenes y no sé lo suficiente como para explicarlo de forma académicamente correcta, pero lo que sí puedo hacer es contar la historia del erudito griego una vez más y quizás, si logro apretar las teclas correctas, te ponga a buscar la vieja calculadora del abuelo, a trazar ángulos y a maldecir un papel lleno de garabatos. ¡Oh bendita locura!

Quién fue Eratóstenes

Eratóstenes fue un matemático, astrónomo y geógrafo griego que nació en el año 276 a.C. en la antigua ciudad de Cirene. Se codeó con algunos de los pilares de la civilización occidental como Arquímedes y fue, hasta el día de su muerte, el máximo responsable de la biblioteca más famosa de la historia: la Biblioteca de Alejandría.
Sería justamente en una de las doradas estanterías de la biblioteca mencionada donde encontraría el papiro que lo inspiraría y llevaría a emprender una empresa, que incluso hoy, resultaría muy complicada sin un GPS.

Carl Sagan | Verböten Magazine
Carl Edward Sagan nació en Nueva York el 9 de noviembre de 1934. Astrónomo, astrofísico, cosmólogo, escritor y divulgador científico. Murió en Seattle, Estados Unidos el 20 de diciembre de 1996.

Un poco de historia: La ciudad de egipcia de Syene

El texto en cuestión, entre otras cosas, contaba que en la ciudad de egipcia de Syene, al sur de Alejandría, las columnas y postes no daban sombra. Este dato, en apariencia intrascendente, despertaría la curiosidad en el científico griego.
En esencia su experimento consistió en medir el tamaño de las sombras que proyectaban dos estacas idénticas en ambas ciudades a la misma hora, con la diferencia resultante calculó la curva que había entre Alejandría y Syene, y a partir de allí sólo tuvo que completar el puzle para obtener la circunferencia total del planeta.

No me enredaré en describir el proceso, principalmente porque, como dije antes, aún sigo luchando con esos números y también porque el tratado con los detalles precisos sobre el procedimiento que Eratóstenes siguió y al que tituló Sobre las medidas de la Tierra, se perdió hace mucho tiempo. Aunque debo agregar que para escribir este artículo consulté a un astrofísico que me aseguró que era posible repetir lo que Eratóstenes había hecho dos mil doscientos años atrás, y que no sólo había cambiado para siempre su percepción del mundo, sino al mundo en sí.

¿Para qué?

¿Para qué gasto mi tiempo pensando en estas cosas o peor aún, escribiendo sobre ello? Pues simplemente lo hago porque me hace muy feliz; porque me recuerda que en la vida, cuanto más aprendes sobre lo que sea, más interesante y divertida se vuelve. Porque me da esperanzas de que si observo, escucho, reflexiono y trabajo lo suficiente quizás un día encontraré la forma de cambiar mi mundo, y con algo de suerte, el que me rodea.

Autor: Cristóbal Páez

Nació en Argentina a finales de los años setenta a orillas de la cordillera de Los Andes entre caña de azúcar, limones y una dictadura que ya despuntaba sus últimas locuras. Terminó la escuela como pudo y con 18 años se largo a viajar. Se unió a un circo en Buenos Aires, tocó el charango en las calles de Arequipa, comerció fósiles en el desierto de Atacama, vendió anillos en Rio y semillas para brujerías en La Paz. Llegó a la Europa de las vacas gordas y entre brindis y trasnochadas las vio adelgazar. El amor a las letras lo arrinconó en una de las esquinas de la vida, y con casi 34 años y la medida justa de rabia, fundó Verböten para escribir hasta morir o hasta que la tinta se acabe.

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