Entrevista a Natalia Junquera Añón

Valientes, un libro imprescindible.

“Hay gente que sigue pensando que Franco es lo mejor que le ha pasado a España.. y bueno, eso también es democracia..”

Valientes, un libro imprescindible

Aún hoy en España se cierran las puertas y ventanas para hablar del general Francisco Franco, el tono de voz, las miradas, todo cambia cuando se habla del hombre que durante 40 años gobernó a punta de pistola a toda una nación. La periodista y escritora gallega, Natalia Junquera Añon, recoge en su último libro, titulado Valientes, los  testimonios de los que todavía lloran a sus muertos en tumbas vacías, de aquellos que aún llevan flores y lágrimas a cunetas controladas por la ley pero olvidadas por la justicia.

Valientes fue editado en España el 10 de abril de 2013 por Editorial Aguilar. Prólogo a cargo del ex juez Baltasar Garzón.
Valientes fue editado en España el 10 de abril de 2013 por Editorial Aguilar. Prólogo a cargo del ex juez Baltasar Garzón.

-Además del recién editado Valientes eres coautora del libro: Vidas robadas, que trata el secuestro de niños en España durante el régimen  franquista. ¿De dónde crees que nace esta necesidad de escribir sobre temas tan complejos?
-Creo que los periodistas estamos, sobre todo, para defender y dar voz a las víctimas de cualquier tragedia. Y si hablamos de los niños robados y las víctimas del franquismo más aún; eran colectivos muy vulnerables, llevaban muchísimos años en un completo anonimato. Yo creo que en ambos casos, teniendo en cuenta que vivimos en un país todavía lleno de fosas comunes, son asuntos que la gente, la opinión pública debía conocer y saber.

La escritora Natalia Junquera Añón nació en 1981 en la Coruña. Licenciada en Periodismo y Máster de Periodismo de El País-Universidad Autónoma de Madrid. Trabajó en radio (Cadena SER), televisión (Antena 3) y prensa (La Voz de Galicia) antes de incorporarse al diario El País.

-En el capítulo 14 cuentas por un lado, como el cura del pueblo entregó una lista de “rojos y ateos” a los falangistas, en los que se encontraba el fusilado Alejandro Zato y por el otro, como a su viuda, años más tarde la iglesia se negó a casarla de nuevo porque el Sr. Zato no figuraba como fallecido sino como desaparecido. ¿ qué papel jugó la iglesia en el franquismo y en la época de los fusilamientos?
-Pues, digamos que hay dos Iglesias. La mayoritaria decidió que la Guerra Civil era una cruzada religiosa, y apoyó la guerra y a Franco, eso cuanto menos. Curas, especialmente en algunos pueblos, que efectivamente ayudaron en la represión y confeccionaron esas listas de rojos… las personas que no iban a misa, o que estaban afiliadas a algún sindicato o partido político, personas que tenían una ideología distinta. Pero luego, hubo otra parte de la Iglesia que ayudó a las víctimas. Hay un capítulo del libro que habla de las primeras exhumaciones tras la muerte de Franco, se trata de sacerdotes, sobre todo navarros, que ayudan a víctimas del Franquismo a localizar las fosas y a desenterrar con sus propias manos. Luego, celebraron funerales muy emotivos y se han enfrentado a otros curas que no entendían lo que estaban haciendo. Y en esos funerales incluso pidieron perdón por el papel que habían jugado en la guerra, perdón por haber apoyado a Franco, por haber estado del lado del verdugo y no de las víctimas.

-Entonces, ¿la postura oficial de la Iglesia en aquellos tiempos era favorable a Franco?
-Si, para la Iglesia la Guerra Civil era una cruzada religiosa.

¿Y hoy con respecto a la apertura de fosas hacia dónde se decantan?
-En su día y después de mucho esfuerzo negociador, cuando el Congreso promulgó la Ley de la Memoria Histórica, el presidente de la conferencia episcopal, Antonio María Rouco Varela, criticó la ley que en la práctica facilitaba una cosa tan sencilla y tan justa como rescatar los cuerpos de los fusilados de fosas comunes y cunetas. Dijo que no era momento de remover el pasado.
Yo creo que este tema a la Iglesia le sigue poniendo muy nerviosa, supongo porque tienen miedo, con razón, de que vuelvan a salir todos estos temas: los curas que hicieron las listas de rojos, el apoyo a Franco, etc. Incomoda mucho, incomoda también a algunos partidos políticos pero yo creo que a la Iglesia más que a nadie.

-Todos los testimonios son de una carga anímica inmensa, algunos de ellos creo que no los voy a olvidar nunca. en tu caso, si tuvieras que elegir un pasaje de Valientes, ¿cuál crees que sería?
-Es muy difícil quedarse con uno… Porque todas las historias, todas las personas que he ido conociendo en este camino de seis años son inolvidables, con historias tremendas… No sé, por ejemplo, me gustó mucho la de una persona que no era una víctima sino un voluntario, con la particularidad de ser japonés. Allí, en su aldea en Japón leyó en un periódico un artículo sobre España y la Asociación para la Recuperación de la Memoria Histórica, sobre la intención de recuperar restos de fusilados de la Guerra Civil, y se plantó un verano en Ponferrada para ayudar en lo que pudiera. Me sobrecogió que una persona de tan lejos viniera a desenterrar una historia con la que no tenía nada que ver. Demostrando así que esto es sobre todo un tema humanitario, ni siquiera es político ni ideológico. Por eso le llegó a un japonés que no tenía nada que ver con la Guerra Civil, la Transición o la historia de España.

-A medida que van pasando los capítulos uno se percata de que gran parte de los fusilamientos fueron en 1936 ¿Hubo una orden? y si la hubo ¿cuándo se tomo y quiénes la dieron? ¿Existen documentos?
-El libro comienza con declaraciones de generales de la época, que son bastante explícitas. Por ejemplo la del general Queipo del Llano el 24 de julio 1936: ” Serán pasadas por las armas, sin formación de causa, las directivas de las organizaciones marxistas o comunistas que en el pueblo exista, y en el caso de no darse con tales directivas, serán ejecutados un numero igual de afiliados, arbitrariamente elegidos.” Eso quedó por escrito. También, el propio Franco le dijo al periodista Jay Allen, del Chicago Tribune, en Tánger el 27 de julio de 1936:
-Nosotros luchamos por España. Ellos luchan contra España. Estamos dispuestos a seguir adelante a cualquier precio.
-Tendrá que matar a media España.
-He dicho que al precio que sea.”

-¿Estas declaraciones publicas podrían tomararse como punto de partida de los crímenes del franquismo?
Sí, de hecho en el Auto de la causa contra el Franquismo del juez Baltasar Garzón, recogía todos estos declaraciones de los generales franquistas, anunciando literalmente que iban a asesinar a diestro y siniestro. Todo eso está en el Auto de la audiencia nacional de 2008, donde se consideraba a estos crímenes, no delitos comunes como sostenía la Fiscalía sino crímenes de lesa humanidad, un plan de exterminio…Que por cierto terminó en nada y fue suspendido por ello.

Baltasar Garzón Real nació en Jaén, Andalucía el 26 de octubre de 1955. Jurista español radicado en Argentina. Antiguo magistrado de la Audiencia Nacional española, ejerce actualmente como asesor del Tribunal Penal Internacional de La Haya. (foto: Gorka Lejarcegi/El País)
Baltasar Garzón Real nació en Jaén, Andalucía el 26 de octubre de 1955. Jurista español radicado en Argentina. Antiguo magistrado de la Audiencia Nacional española, ejerce actualmente como asesor del Tribunal Penal Internacional de La Haya. (foto: Gorka Lejarcegi/El País)

-Hablando del ex juez Baltasar Garzón,  no hace mucho fue uno de los orgullos de la justicia española internacional. ¿Abrir una causa contra los crímenes del franquismo tuvo algo que ver alejamiento de los juzgados españoles?
Tuvo algo que ver pero no sé hasta qué punto fue determinante, ya que llegó a tener tres causas abiertas por tres procesos distintos: Gürtel, los cursos en Nueva York y el Franquismo. De hecho había un juez, en el tribunal supremo entonces, que cuando todo esto empezó dijo que lo que iba a ocurrir sería que a Garzón lo condenarían por las escuchas de Gürtel, lo ensuciarían por la causa de los cursos de Nueva York y lo absolverían por lo del franquismo. Y efectivamente fue lo que ocurrió. Lo condenaron por Gürtel, lo ensuciaron por los cursos de Nueva York y lo absolvieron por la causa del Franquismo. Esta última fue la que más alarma internacional causó, se publicaron editoriales en The New York Times, The Guardian, etc. Finalmente lo absolvieron y, durante el proceso expulsaron a Falange, que era uno de los denunciantes, porque era un escándalo que Falange española de las JONS sentara en el banquillo a un juez que se había atrevido a investigar los crímenes del franquismo. Yo creo que la causa del franquismo tuvo que ver pero poco, creo que lo que le pasó a Garzón tuvo que ver con cuestiones más prosaicas, como los simples celos.

Para un ciudadano argentino, venezolano, peruano, etc. es muy difícil entender el lugar de un Rey en una democracia. ¿Qué papel jugó la monarquía de España en el régimen franquista y viceversa?
-El padre del actual Rey estuvo peleado durante toda la dictadura con Franco. Luego el mismo Franco nombraría a su hijo, el entonces príncipe Juan Carlos como el sucesor. En España se logra un consenso en el que la figura del nuevo Rey sería la clave de la transición a la democracia, pese a haber sido elegido por el propio Franco. En la biografía del Rey de Paul Preston, desarrolla precisamente este tema en profundidad.

Francisco Franco Bahamonde nació en Ferrol, La Coruña el 4 de diciembre de 1892. Militar y dictador español, integrante del Golpe de Estado en España de julio de 1936 que desembocó en la Guerra Civil Española. Murió en Madrid el 20 de noviembre de 1975. A su lado el actual rey de España, Juan Carlos I de Borbón.
Francisco Franco Bahamonde nació en Ferrol, La Coruña el 4 de diciembre de 1892. Militar y dictador español, integrante del Golpe de Estado en España de julio de 1936 que desembocó en la Guerra Civil Española. Murió en Madrid el 20 de noviembre de 1975. A su lado el actual rey de España, Juan Carlos I de Borbón.

-En tu libro se atribuyen los secuestros masivos a Falange, ¿qué peso tiene esta organización hoy en España?
-La verdad es que representan una pequeña minoría. Lo curioso es que estén legalizados, eso a mí siempre me ha llamado la atención. Hay partidos como Izquierda Unida que han planteado muchas veces esa cuestión: ¿cómo es posible que una formación política como Falange, que critica por ejemplo la partitocracia, sea legal? En mi libro, Emilio Silva, presidente de la Asociación para la Recuperación de la Memoria Histórica, le atribuye a Falange el 80% de los crímenes del franquismo. Cuando en las exhumaciones los hijos o los nietos de los fusilados te contaban lo que había pasado, en la mayoría de los casos decían que quienes habían aporreado las puertas de sus casas, de madrugada, para llevarse a un familiar eran falangistas.

-¿Podemos decir entonces que hoy Falange no tiene un peso social o institucional en España?
-No, para nada. Organizan manifestaciones de vez en cuando, intentan celebrar homenajes a “los suyos”, pero podemos decir que tienen un apenas un peso marginal.

-Y para terminar, hace unos años la segunda descarga de Italia en ITunes fueron los discursos de Mussolini. ¿una versión española tendría éxito?
¿Con los discursos de Franco? Bueno, (risas) Franco tiene su público, aún lo tiene. Puede parecer un chiste pero todavía se oye aquello de: “.. ésto con Franco no pasaba.” Hay de hecho una fundación, que se llama Fundación Francisco Franco, que intentó hacer un homenaje al dictador en el centenario de su nacimiento, tuvieron que cambiar tres veces de sitio porque nadie quería acoger un homenaje al dictador. Pero esta gente existe y sigue pensando que Franco es lo mejor que le ha pasado a España. Y bueno, eso también es democracia, que la gente piense lo que quiera.

La Asociación para la Recuperación de la Memoria Histórica es una organización no Gubernamental y sin ánimo de lucro. Hasta 2012 realizó 153 exhumaciones donde se recuperaron 1330 cuerpos.
La Asociación para la Recuperación de la Memoria Histórica es una organización no Gubernamental y sin ánimo de lucro. Hasta 2012 realizó 153 exhumaciones donde se recuperaron 1330 cuerpos.

Especial agradecimiento a Marta Donada de Editorial Santillana

Autor: Cristóbal Páez

Nació en Argentina a finales de los años setenta a orillas de la cordillera de Los Andes entre caña de azúcar, limones y una dictadura que ya despuntaba sus últimas locuras. Terminó la escuela como pudo y con 18 años se largo a viajar. Se unió a un circo en Buenos Aires, tocó el charango en las calles de Arequipa, comerció fósiles en el desierto de Atacama, vendió anillos en Rio y semillas para brujerías en La Paz. Llegó a la Europa de las vacas gordas y entre brindis y trasnochadas las vio adelgazar. El amor a las letras lo arrinconó en una de las esquinas de la vida, y con casi 34 años y la medida justa de rabia, fundó Verböten para escribir hasta morir o hasta que la tinta se acabe.

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