Argentina vs Perú, Eliminatorias Mundial Rusia, 2016.Argentina vs Perú, Eliminatorias Mundial Rusia, 2016.

¿Es viable el estilo de Bauza con la selección Argentina?

No convence: saldo de dos empates pobres y una victoria ajustada

Esa cualidad para optimizar resultados con rendimientos no muy felices es, sin duda, una marca registrada de los equipos de Patón, pero ¿le queda bien ese estilo a la selección Argentina?

Después del tercer partido de Edgardo Bauza al mando de la selección Argentina el rendimiento del equipo no convence ni a propios ni a extraños: una victoria apretada frente a Uruguay en casa y sendos empates ante seleccionados débiles. 

Cabe decir que los tres partidos se le presentaron, por dos razones distintas, cuesta arriba. Frente a Uruguay la expulsión de Dybala lo puso a defender en su área la diferencia mínima, que al final fue la que le dio el triunfo. Mientras que en sus visitas a Venezuela y Perú (colistas de estas eliminatorias) no pudo contar con Lionel Messi. Y, al cabo de tres encuentros, no sabemos si Argentina juega así porque ése es el estilo del nuevo entrenador o si se debe a las dificultades que acarrearon aquella expulsión frente a Uruguay y la ausencia de su capitán en las dos últimas presentaciones.

Creo que Argentina no perdió dos puntos ayer en Lima sino que, teniendo en cuenta el mal desempeño y lo mal que lo pasó de a ratos, ganó uno.

 

El gol de Cueva de penal, provocado por el error de Javier Mascherano, puso en relieve las deficiencias de Argentina en Lima. De no haberse producido el empate, la selección se habría traído un triunfo mentiroso desde Lima y los titulares y análisis de los medios habrían cambiado drásticamente. Pero lo cierto es que Perú mereció el empate. E incluso algo más. Contrario a lo que opinan varios periodistas, creo que Argentina no perdió dos puntos ayer en Lima sino que, teniendo en cuenta el mal desempeño y lo mal que lo pasó de a ratos, ganó uno. El equipo no es protagonista y está partido en dos; los volantes no manejan la pelota y la apuesta frente a rivales como Venezuela y Perú termina siendo el ¡contraataque!

Si el ritmo del equipo lo va a marcar el vertiginoso y desdibujado Ángel Di María, la tónica del equipo se alejará cada vez más de la deseada.

No cabe duda de que Kranevitter será el reemplazante natural de Mascherano, pero ¿funciona para esta selección el tándem de estos dos volantes centrales defensivos? Si la idea de Bauza era que entre ambos monopolizaran la tenencia del balón y que desde ahí partiera el juego albiceleste, en la práctica no funcionó así ¿La mitad de la cancha no pedía a gritos el ingreso de Ever Banega, al que sólo le dieron 20 minutos? Perú se hizo dueño del mediocampo y fue el único equipo que generó juego desde sus volantes. Argentina en cambio no pudo hacer tres toques seguidos y todas sus llegadas surgieron de transiciones largas. Así, salvo la jugada del segundo gol, generó situaciones de riesgo sólo a través de pases largos y pelotas detenidas y se transformó en un equipo que no sabe sorprender al rival. Si el ritmo del equipo lo va a marcar el vertiginoso y desdibujado Ángel Di María, la tónica del equipo se alejará cada vez más de la deseada.

Pero la desconexión entre las líneas y la falta de juego no fueron las únicas malas noticias que Argentina se trajo de su visita a Perú. La defensa, uno de los puntos que la selección había logrado poner en orden, se mostró desordenada y endeble (algo que ya se había percibido frente a Venezuela). Además, pese al gol de Gonzalo Higuaín, que no había marcado un solo gol en toda la eliminatoria, tanto Pipita como Sergio Agüero continúan siendo con la albiceleste sombras de los grandes goleadores que son con sus respectivos equipos europeos.

Esa capacdad para optimizar resultados con rendimientos no muy felices es una marca registrada de los equipos de Patón, pero ¿le queda bien ese estilo a la selección Argentina?

 

De momento, la selección de Bauza es una máquina de rescatar puntos: empates en sus visitas a selecciones que ni siquiera competirán por una plaza para el mundial y victoria ajustadísima frente a Uruguay de local. Y esa capacidad para optimizar resultados con rendimientos no muy felices es, sin duda, una marca registrada de los equipos de Patón, pero ¿le queda bien ese estilo a la selección Argentina?

Autor: Nacho Lopez

Nacho Lopez nació en el sanatorio Mitre un 19 de noviembre. Después, otro día, nació el escritor. En Buenos Aires cursó el primer año de Comunicación Social en un pequeño edificio, en la localidad de Merlo, que tuvo sus mejores épocas como bailanta tropical. Los años siguientes fueron en una antigua fábrica textil provista de aulas magnas con enormes ventanales industriales. Recordando a menudo esa extraño y noventoso modo de asignación edilicia argentino, ya en Barcelona, asistió a un puñado de cursos de narrativa en diversas aulas y bibliotecas de la ciudad condal, en la que actualmente vive y de la que a veces piensa con alivio: “ésta no va a poder conmigo”. Le gustan los libros, prefiere los de papel. Escribe en Verböten sobre libros o sobre la trascendencia de estos, sobre los autores de esos libros, acerca de su definitivo impacto.

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