La Hiperrealidad de Jean Baudrillard

Realidad o ficción, la Hiperrealidad de Jean Baudrillard

Nacemos únicos para convertirnos en copias

Hoy os traigo un concepto de gran repercusión en nuestra cotidianidad, la Hiperrealidad de Jean Baudrillard, un filósofo francés que dedicó su obra a la crítica de la posmodernidad.

 

La actividad más íntima de nuestra vida se convierte en pasto habitual de los media.

¿Qué es la Hiperrealidad? Para Baudrillard, en nuestra época posmoderna la ficción supera la realidad. En la era tecnológica, la fantasía de imaginar la cara de alguien mientras nos habla por teléfono a kilómetros de distancia, se ha convertido en una imagen real, teniendo así al alcance de nuestro bolsillo el contacto global con personas  de imagen y sonido. Esto puede ser algo positivo, podemos ver qué sucede en directo en la guerra de Siria, y cómo los refugiados llegan a nuestras costas, y en base a esa información hiperreal fundar nuestra opinión acerca de las decisiones políticas que se establecen en torno a la noticia de las 15 horas. ¿Pero es real?

Ya resulta difícil poder valorar un suceso vivido en nuestras propias carnes, como para confiar en las imágenes y los discursos fragmentados, que nos trasladan unos periodistas desde su aséptico lugar de trabajo, en una zona de conflicto. Podrían estar grabando en Afganistán o Irak, o desde el patio de su casa. Pero lo importante no es solamente la veracidad de la imagen, sino su interpretación, el lápiz tras la página en blanco.

El ser humano dotado de lenguaje, construye la representación del mundo en función de las posibilidades de simbolización que tiene a su alcance. Hoy en día, el signo parece más importante que la significación.

“La palabra es libre, aunque yo ya no lo soy, tal es la saturación del espacio y fuerte la presión de todo lo que pretende hacerse oír.” El otro por sí mismo, J. Baudrillard

La economía de consumo nos ofrece una realidad hipercodificada, anuncios con personas felices, series con personajes guapos con mucho dinero, mucho tiempo libre, y jefes de sus propios trabajos, con talentos extraordinarios. Finalmente personas ideales, exitosas. O bien todo lo contrario, personas desgraciadas, que lo han perdido todo, guerras, muertes, catástrofes ambientales, para decirnos la suerte que tienes de no ser tan pobre como ellos.

Desplazan así nuestra realidad a la hiperealidad, los medios de comunicación simulan escenas, que aunque lo parezca, poco tienen que ver con la vida cotidiana o la pregunta por el ser en su cotidianidad. Parece que nuestra posibilidad de encontrar el bienestar está asociado a los mensajes prefabricados que recibimos, al éxito material, social y laboral. Y no al mero conocimiento personal del entorno natural, el disfrute de la cultura o las reuniones sociales, el conocer a personas diferentes y descubrir la propia definición de felicidad, con una filosofía personal, en base a tu historia de vida.

Black mirror, Charlie Brooker.
Black mirror, Charlie Brooker.

Baudrillard dice: “Existir es mucho más urgente cuando la vida carece de sentido.”
La imagen se antepone al significado real y sobre todo a su valor, el signo es más importante que la significación. Vestirse con una camiseta de Gun’s and Roses no implica ni que conozcas el grupo, simplemente te da una imagen “underground”. El capitalismo llena nuestra cabeza de la eterna juventud de la silicona, quitándole espacio a las ideas, antiguamente, el hombre más longevo del lugar era venerado, y considerado como el más sabio por la experiencia de sus arrugas.

¿Tenemos una preocupación excesiva por la imagen?, ¿Hemos suplido la imagen de moda por la creatividad y la esencia de nuestra personalidad? Es difícil escapar de las fantasías que se nos ofrecen, que nos provocan deseos que parecen responder a los estándares sociales aceptados. Puedes hablar con personas del otro lado del mapa, pero, ¿Conoces a tu vecino? ¿Hablas con alguien en el metro? ¿Le das los buenos días al camarero que te sirve la comida?

Realidad o ficción, la Hiperrealidad de Jean Baudrillard
Realidad o ficción, la Hiperrealidad de Jean Baudrillard

La postmodernidad suele compararse con la psicosis, se crean realidades que nos defiendan de la incertidumbre del existir, creyendo ser únicos, irrepetibles e importantes. Dejando de ser necesaria la relación con el otro y con nosotros mismos. Vivimos en ciudades llenas de personas que no se hablan entre ellas, pegadas a pantallas que les transportan a realidades ideales, ¿con qué fin? ¿Vivir la hiperrealidad de una imagen creyendo así llenar un silencio, un vacío, tu existencia, respondiendo por ti a la pregunta de quién eres, y qué quieres ser?

En mi opinión, hace falta crear, para ser, y hoy en día para crear algo con cierto significado, dotado de algo de verdad, hay que desobedecer al sistema, utilizando su lenguaje sí, pero inventando tus propias posibilidades.
Jung decía, “Nacemos únicos para convertirnos en copias”. Debe haber algo más allá de la imagen, de la moda, de la televisión, que no un atractivo de masas, y un mundo sin significación.

Autor: Haize Millan

Me defino como una pirata de la cultura, prefiero saquear, secuestrar y transfigurar el mundo de las ideas desde perspectivas que discutan las leyes de la ciencia, la política, la ética, y sobre todo las pasiones. De Especializada en Psicoanálisis Lacaniano, Psicóloga clínica por deformación universitaria, surco los mares de este incierto universo bloguero para romper moldes, desvelar inquietudes, hacer muchas preguntas, y sobre todo para tratar de ser cada día más ignorante, porque cuanto más descubro más me doy cuenta de lo poco que sé. Espero que os guste.