José González

El minimalismo de las cuerdas de nailon

El resurgimiento y revalorización de la música acústica de la última década. El minimalismo de las cuerdas de nailon.

[dc]Q[/dc]ué se puede decir acerca de este músico sueco de padres argentinos que no se haya dicho ya, pues seguramente muy poco pero si no digo lo que pienso… ¡Voy a explotar! Desde que lo escuche por primera vez, José González ha gozado de un espacio fijo en mi mp3 y no ha dejado de emocionarme ni un segundo.
Nadie que recuerde había sacado tanto partido a una guitarra clásica en el mundillo de la balada sin caer en la cursilería barata de siempre. Sin más acompañamiento que unos coros tímidos, una clave cubana y algún ruidillo más perdido por ahí, los increíbles Venner en 2003 y In Our Nature en 2007 enamoran y lo hacen desde la honestidad y el buen gusto. En fin, dos discos casi perfectos, y digo “casi” por puro protocolo, porque si tienen algún fallo, aún no los he descubierto.

La versión de “Heartbeats” incluida en su álbum debut “Veneer” fue la banda sonora del comercial de Sony Bravia en el que se lanzaron 250.000 pelotas de goma rebotando por las calles de San Francisco. Ganador de dos oros en el festival de publicidad de Cannes.
La versión de “Heartbeats” incluida en su álbum debut “Veneer” fue la banda sonora del comercial de Sony Bravia en el que se lanzaron 250.000 pelotas de goma rebotando por las calles de San Francisco. Ganador de dos oros en el festival de publicidad de Cannes.

José González, sin duda fue la punta de lanza del resurgimiento y revalorización de la música acústica de la última década. Tras su acertadísima versión de Tear Drop de Massive Attack y la inclusión de ésta en la banda sonora de la ultra famosa serie televisiva House M.D., muchos colgaron el sintetizador y desempolvaron la guitarra del abuelo para hacer sus incursiones a la minimalista dimensión de las seis cuerdas de nailon. Canciones como Killing for love o la bien lograda version de Heartbeats, compuesta originalmente por The Knife, son simple y llanamente geniales.

Sobre el final de la primera década del siglo XXI, cuando las replicas del terremoto Gonzalez comenzaban a menguar y sus hermosos arpegios caminaban despacio y sin apuro al baúl de los recuerdos de la memoria popular, José Gonzalez decide crear Junip con Elias Araya en batería y Tobias Winterkorn en los teclados; juntos dan vida a Fields, un  buen álbum a mitad de camino entre lo acústico y lo eléctrico con canciones gigantes como In Every Direction o la dulce Always.

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