Estructuras de la existencia: las Celdas

Louise Bourgeois en el Guggenheim Bilbao

El Guggenheim Bilbao nos ofrece hasta 4 de septiembre de este año una interesante exposición de una las artistas más influyentes del siglo XX, Louise Bourgeois (1911-2010). El museo ya cuenta con una imponente obra de esta artista, Mamá, la araña que preside con gran personalidad la parte trasera del edificio de Frank Gehry a orillas de la Ría Bizkaia. En esta exposición se presentan obras de carácter autobiográfico, esculturas donde podemos, no solo observar y analizar su arte, sino también experimentar con espacios arquitectónicos repletos de significados. Puertas, lámparas, espejos, incluso una cabina de ascensor dan vida a estos espacios, que denomina “Celdas”, palabra que en inglés (cell) significa tanto una célula de un organismo vivo, como una celda carcelaria, la artista quiso así, poner de relieve que sus esculturas representan simultáneamente estos dos conceptos contrapuestos, un espacio de protección, una guarida, y un lugar de reclusión, una cárcel.

 

 

Spider, 1997, (Col. The Easton Foundation)

Spider, 1997, (Col. The Easton Foundation)

La muestra se compone de 28 esculturas donde Louise quiso reconstruir su pasado y escenificarlo en espacios marcados por unas fronteras arquitectónicas que cuestionan la posición del sujeto que observa, y que en ocasiones puede sentirse como un voyeur que espía una intimidad casi inconfesable, y otras puede introducirse en un espacio y apropiarse de él como protagonista. Y así jugando con el interior y el exterior, expone una escenografía que nos recuerda a una obra de teatro, esperando a que sus actores aparezcan y nos cuenten sus secretos, este formato se ha convertido en un referente del arte contemporáneo.

“Tienes que contar tu historia, y tienes que olvidarla. Olvidas y perdonas. Eso te libera.” Louise Bourgeois.

Los materiales y objetos que utilizaba Bourgeois evocan las experiencias traumáticas de su infancia que definitivamente marcaron su personalidad, la angustia y el dolor de la trama familiar en la que se vio inmersa, son las emociones que intenta trasmitirnos en esta exposición.

Louise Bourgeois, Guggenheim Bilbao, 2016.

Louise Bourgeois, Guggenheim Bilbao, 2016.

Su familia poseía un taller de restauración de tapices, las telas, los hilos, las agujas son una clara referencia a su infancia. Su arte cuenta la traición de su padre que tuvo un romance durante años con la au pair de la familia, el abandono de una madre de la que tuvo que cuidar por una grave enfermedad, invirtiendo sus roles. Louise Bourgeois y su particular sensibilidad le llevó a interesarse por el psicoanálisis para tratar de comprender y quizás reescribir a través de sus creaciones el significado de su existencia. Fue reconocida por el mundo del arte de manera tardía, siendo la primera mujer homenajeada con una retrospectiva por el MoMA de Nueva York a sus 70 años, no por ello ocupa un lugar menos importante que otros artistas de su talla.
Os invitamos a visitar y formar parte de las estructuras de cristal, rejas metálicas y altas puertas de madera que encierran el arte, la fragilidad y el significado de la existencia.

Louise Bourgeois, Guggenheim Bilbao, 2016.

Louise Bourgeois, Guggenheim Bilbao, 2016.

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