Monstrous Feminine, autoflagelacion digital de Jessica Ledwich

Monstruos Feminine, la flagelación digital de Jessica Ledwich

Crónica de una tortura, el arte de mutilarse

Las imágenes de la artista Jessica Ledwich en su serie Monstrous Feminine 
rozan lo obsceno, pero se quedan en la línea de la insinuación propia de la feminidad. Con un mensaje claro, nos brinda una serie de fotografías protagonizadas por mujeres en sus rituales de belleza que visiblemente arrancan su piel, desmiembran sus extremidades, y desangran sus…

Retratando rituales de belleza

Las imágenes de la artista Jessica Ledwich en su serie Monstrous Feminine 
rozan lo obsceno, pero se quedan en la línea de la insinuación propia de la feminidad. Con un mensaje claro, nos brinda una serie de fotografías protagonizadas por mujeres en sus rituales de belleza que visiblemente arrancan su piel, desmiembran sus extremidades, y desangran sus venas. Pero, qué nos quiere decir Jessica con este espectáculo gore.

Monstrous Feminine, autoflagelacion digital de Jessica Ledwich
Monstrous Feminine, autoflagelacion digital de Jessica Ledwich

Un elemento de seducción

La belleza femenina siempre ha sido un elemento de seducción que trata de atrapar el deseo del otro a través de la potenciación de los rasgos femeninos y una hipersexualización de su imagen. Pero dónde descansa lo sutil, lo delicado y lo romántico. Desde luego, a Jessica Ledwich le queda claro… lejos de la tendencia social actual.

Monstrous Feminine, autoflagelacion digital de Jessica Ledwich
Monstrous Feminine, autoflagelacion digital de Jessica Ledwich

Deseo de perfección

Una mujer pasa el aspirador vestida con un seductor camisón de satén mientras, al mismo tiempo, embellece la carnosidad de sus labios con su propia sangre. Una mujer sin tiempo que perder, y que vuelca toda su identidad en el deseo de perfección que se le atribuye.

Monstrous Feminine, autoflagelacion digital de Jessica Ledwich
Monstrous Feminine, autoflagelacion digital de Jessica Ledwich

Metáforas de colores vivos

Utilizando el mismo lenguaje que la crítica nos quiere transmitir, Ledwich crea metáforas de colores vivos, con un tratamiento de la imagen que recuerda a las revistas de moda más populares. Esta artista disecciona los valores de la sociedad imperante, situados entre la vanidad, el consumismo y la búsqueda de la perfección, según relata en su web.

Monstrous Feminine, autoflagelacion digital de Jessica Ledwich
Monstrous Feminine, autoflagelacion digital de Jessica Ledwich

La eterna juventud

La eterna juventud es una mercancía ilusoria que nos embelesa en el ideal de los años más lozanos de la vida, donde la libertad, el goce, la belleza y la sexualidad están en su mayor apogeo. La oferta de los tratamientos estéticos se ha convertido en una carnicería donde poder comprar miembros a tu antojo, persiguiendo esa codiciada juventud, para remodelar nuestra naturaleza desnaturalizada.

Monstrous Feminine, autoflagelacion digital de Jessica Ledwich
Monstrous Feminine, autoflagelacion digital de Jessica Ledwich

El rostro de sus retratos

Sin tapujos Jessica Ledwich arranca el rostro de sus retratos, y es que la identidad ya no pertenece al sujeto, sino a su espejo. El claro maltrato al que somete a la mujer en estas creaciones responde a una sátira de la sociedad, cada vez más frívola con las técnicas de seducción y el reencuentro con el deseo.

Monstrous Feminine, autoflagelacion digital de Jessica Ledwich
Monstrous Feminine, autoflagelacion digital de Jessica Ledwich

Autor: Haize Millan

Me defino como una pirata de la cultura, prefiero saquear, secuestrar y transfigurar el mundo de las ideas desde perspectivas que discutan las leyes de la ciencia, la política, la ética, y sobre todo las pasiones. De Especializada en Psicoanálisis Lacaniano, Psicóloga clínica por deformación universitaria, surco los mares de este incierto universo bloguero para romper moldes, desvelar inquietudes, hacer muchas preguntas, y sobre todo para tratar de ser cada día más ignorante, porque cuanto más descubro más me doy cuenta de lo poco que sé. Espero que os guste.

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