Her, una película de Spike Jonze

Reflexiones de lo que somos, de dónde venimos y el cambio a partir de la experiencia

Producción estadounidense de 2013, escrita y dirigida por Spike Jonze, fotografía de Hoyte Van Hoytema, música de Arcade Fire y Owen Pallett; y las actuaciones de Joaquin Phoenix, Amy Adams, Rooney Mara, Scarlett Johansson, Olivia Wilde.
Producción estadounidense de 2013, escrita y dirigida por Spike Jonze, fotografía de Hoyte Van Hoytema, música de Arcade Fire y Owen Pallett; y las actuaciones de Joaquin Phoenix, Amy Adams, Rooney Mara, Scarlett Johansson, Olivia Wilde.

Desde el vamos, Her me llevó a hacer algo que rara vez hago: mirar un film dos veces en un par de días. Un poco por desgano, otro poco porque la mayoría de las películas no me atraen o no me generan lo suficiente como para verlas más de una vez en un corto período de tiempo (claro, como a todos, hay películas que, aunque las repitan una y otra vez en el cable, me dejan “hipnodiotizado” y no puedo evitar llegar, al menos, hasta alguna de esas escenas mágicas), prefiero dejarme llevar y escribir teniendo en cuenta sólo la primer visión.

Pero esta película es diferente, además de ser algo compleja y abstracta, tiene eso que no se sabe bien qué es en el cine, pero que es lo más importante: una suerte de capacidad para generar una reacción intensa que se manifiesta como una sensación de inquietud, que da rienda suelta a variados sentimientos, recuerdos y pensamientos, todo, en un lapso de tiempo irreconocible, porque esa es la gracia, que estamos “allí” y no “aquí”.

A principios de febrero todavía me quedan tres películas (‘Nebraska’, ‘Philomena’ y ‘The Wolf of Wall Street’) para terminar de ver las nueve nominadas a Mejor Película en los Oscar, sin embargo, creo que ya sé cuál será mi favorita.

Estas son las primeras líneas de la película, donde vemos que Theodore (un Joaquin Phoenix como nunca se lo había visto) se gana la vida en “cartasescritasamano.com”, escribiendo cartas de amor para otras personas. En este futuro no muy lejano, parece que el mundo ya no es capaz, ni siquiera, de hacerse cargo de expresar sus propios sentimientos. ¿En el futuro? Si avanzamos unos minutos, dudamos: las locaciones parecen actuales, también los medios de transporte, aunque la vestimenta no tanto y, en cuanto a la tecnología, Theodore maneja casi todo desde su celular o computadora a través de comandos verbales (algo tampoco muy futurista que digamos). Al parecer, Spike Jonze (‘Adaptation’, ‘Being John Malkovich’, ‘Where the Wild Things Are’) sólo intenta exagerar algunas cosas, tal vez como metáfora entre la pérdida del tacto y la pérdida del contacto. Al ritmo en el que vamos, las promesas de vivir más “conectados”, slogans de las empresas de celulares y medios de comunicación masivos, (posibilitados por el sorprendente avance de la tecnología y la proliferación de redes sociales), parecen convertirse en una trampa que sólo nos quiere ver como entes aislados, a su servicio y no al revés. Un poco por acá va la cosa, aunque el tema central tiene que ver con algo que difícilmente vaya a extinguirse con el paso del tiempo: el desamor. Soledad, recuerdos, melancolía, tristeza, llanto, desesperación, locura.

Amy Lou Adams nació en Vicenza, Italia, el 20 de agosto de 1974. Actriz de cine y televisión y cantante, ganadora del premio Globo de Oro en la categoría de mejor actriz - comedia o musical y de un Premio del Sindicato de Actores al mejor reparto.
Amy Lou Adams nació en Vicenza, Italia, el 20 de agosto de 1974. Actriz de cine y televisión y cantante, ganadora del premio Globo de Oro en la categoría de mejor actriz – comedia o musical y de un Premio del Sindicato de Actores al mejor reparto.

Abarcativa, cada diálogo parece tener que ver con infinidad de temas, siempre rondando en “lo humano”, en su evolución y en el concepto de realidad. Dice Samantha (en la voz de la siempre sexy Scarlett Johansson): “… el ADN de quien soy está basado en las personalidades de los programadores que me escribieron. Pero lo que me hace ser yo es mi habilidad de crecer con mis experiencias. Básicamente, estoy evolucionando a cada momento. Justo como tú”. ‘Her’ deambula en reflexiones de lo que somos, de dónde venimos, condicionamientos familiares, prejuicios y el cambio a partir de la experiencia. El cambio y la experiencia que permiten el crecimiento difícilmente puedan surgir desde el aislamiento, sin embargo, al enriquecerse desde el contacto, “a la par”, también está el riesgo del distanciamiento posterior, justamente a raíz del cambio que ya no nos hace compartir lo que antes compartíamos. Esta película, en gran medida (no sólo a través de Theodore, la relación del personaje que interpreta Amy Adams gira alrededor de lo mismo), explora los sentimientos que surgen cuando compartir la vida con alguien falla al no poder “crecer sin distanciarse, o cambiar sin asustar a la otra persona”.

Cercana… tal vez ese sea el adjetivo que mejor defina a Her. Todo aquél que haya estado felizmente enamorado y haya sufrido por el mismo motivo, encontrará un reflejo en esta historia o, mejor dicho, en la manera en que se muestra esta historia: escenas que mantienen el presente a través del sonido, pero que visualmente muestran recuerdos fragmentados, aleatorios, contradictorios, disímiles. ¿O acaso no fueron muchas veces que un disparador casi insignificante nos trajo de regreso todo el amor y todo el dolor que supimos sentir? Claro, vivimos permanentemente así, al menos, por etapas.

Aún en tiempos futuros, hombres y mujeres tenderán a idealizarse (con esto, creo, tiene que ver un poco la cita de Borges -que data de 1949- con la que comencé este texto), y a recibir frustraciones a cambio. Aún en tiempos futuros, el amor y su contracara no serán ni más ni menos que eso, sólo que tendremos más distracciones para evitar afrontarlos, pero difícilmente les podamos escapar para siempre: los fantasmas y las nuevas oportunidades seguirán estando allí, al asecho.

 

Autor: Gonzalo Dujmovic

Argentino, ingeniero de profesión, cinéfilo de vocación. Mi pasión por el cine viene conmigo desde niño y un día, habiendo visionado cientos de films, decidí empezar a escribir lo que pensaba de ellos. Fruto de la pasión y el interés nació www.quecinemirar.blogspot.com, hoy con más de 300 críticas publicadas, así como mi posterior colaboración en Verböten. La crítica pertenece al arte de escritura y, por lo tanto, no tiene porqué tener una finalidad específica ni tiene porqué servir a algo o alguien. La crítica es una manera de opinar sobre lo que más me gusta y, tal vez, mis palabras encuentren del otro lado un lector que las disfrute, las comparta o no. El Centro Cultural Ricardo Rojas (dependiente de la Universidad de Buenos Aires), el Instituto Universitario Nacional del Arte y la prestigiosa revista porteña El Amante han sido y siguen siendo mis fuentes de formación como cinéfilo y crítico.

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